LUCIEN MORETTI
La puerta se cerró tras Paolo y Noah, dejándonos solos.
Silvano frente a mí.
Aún no lo podía creer.
O mejor dicho… el hombre que por años dirigió la mafia italiana desde las sombras. El fantasma que ni los mejores sabuesos lograban identificar. El mismo que había salvado a Addy en medio del ataque y luego desaparecido sin dejar rastro. Siempre estuvo cerca, al lado de mi Addy.
Y ahora estaba frente a mí.
Con la espalda recta. El rostro sereno. Y el silencio tenso que solo los hom