ADELINE DE FILIPPI.
Anny ya no era la misma.
Seguía cantando en la cocina, sí. Seguía dejando su ropa por toda la casa, sí. Pero había algo… diferente. Una luz que ya no encendía con la misma chispa. Como si hubiese aprendido a apagar su emoción justo antes de que estallara. Como si su corazón ahora tuviera freno.
Lo noté en los silencios.
En cómo bajaba el volumen de su música apenas yo entraba, de como cambiaba las canciones cuando hablaban de amor.
En cómo miraba hacia otro lado cuando se no