Estaba como leona dentro de la habitación. Se había puesto su ropa, la que tenía. Miró dentro del armario y había mucha ropa, demasiada. Ahora no sabía cuál debía ponerse y cuál no, su mente se encontraba hecha un maldito caos. Sacó toda la ropa y la puso en el pasillo. No se pondría nada que ella no escogiera en alguna tienda.
Sabía que eso podía sonar caprichoso, pero no quería volver a tener un problema con Adriano. Después de poner toda la ropa en el pasillo, bajó las escaleras de forma ráp