Mundo ficciónIniciar sesiónLa cena estaba servida en el comedor principal, con la mesa adornada con cubiertos de plata, copas de cristal y delicados arreglos de flores blancas y lilas. Marta había superado todas las expectativas con un menú refinado: de entrada, una ensalada de hojas verdes con nueces caramelizadas; como plato principal, un risotto de hongos trufados y filete al vino; y de postre, una tentación que hacía sonreír a Aurora solo con escuchar el nombre: tarta de chocolate con fresas.
Isabella acompañaba a Aurora sentada a su lado, atenta a cada gesto de la pequeña, siempre con una sonrisa gentil pero discreta. Cristina y Marco se habían acomodado frente a ellas, claramente encantados no solo con el crecimiento de la ahijada, sino también con la atmósfera acogedora de aquella casa.
Era inevita







