Mundo ficciónIniciar sesiónFlora estaba sentada en el sillón junto a la ventana, envuelta en un chal de punto beige, con el semblante tranquilo y los ojos vivaces siguiendo cada movimiento del médico frente a ella. Aurora, su enfermera particular, no apartaba la mirada del doctor y de la abuela, y su manita sostenía con ternura la de la anciana, como si dijera: “todo va a estar bien”.
El doctor S







