Denisse sabía, muy en el fondo, que tarde o temprano esto sucedería. Desde el día en que firmó aquel contrato absurdo —el mismo que la ataba a fingir un noviazgo con Noah Winchester—, había aceptado que su vida ya no le pertenecía del todo. Pero lo que nunca imaginó fue que las cosas escalarían tan rápido, tan repentinamente.
Un compromiso. Una fiesta. Un anillo que simbolizaba una mentira.
Cuando Noah le dio la noticia en su oficina, apenas pudo articular palabra. Se quedó mirándolo, aturdida,