Noah no supo exactamente en qué momento tomó la decisión.
Tal vez fue el modo en que Denisse caminaba a su lado de regreso a la mansión, un poco más silenciosa que durante el festival, como si cargara pensamientos que no se atrevía a decir en voz alta.
O tal vez fue esa sensación persistente en su pecho, una mezcla incómoda de curiosidad, protección y algo más que no lograba nombrar.
Se detuvo de pronto.
—¿Te gustaría cenar conmigo? —preguntó, casi sin pensarlo.
Denisse alzó la mirada, sorprend