ADRIAN
Llego a la mansión con una presión insoportable en el pecho. Antes incluso de entrar, lo sé. El vehículo de Bianca no está. La ausencia me golpea más fuerte que cualquier reproche. Salió temprano a hacer sus tramites, y no se comunicó en todo el día, y aún no se ha dignado en aparecer.
Cruzo la puerta y busco a Roger. Le pregunto si la ha visto. Niega con la cabeza. No añade nada más. No hace falta. Le pido que nadie me interrumpa y me encierro en el despacho, como si cerrar esa puerta p