BIANCA
Han venido todos a despedirnos, como si fuéramos a irnos por meses, cuando en realidad solo serán unas semanas. El terminal privado del aeropuerto está lleno de voces, risas y movimiento. A través de los grandes ventanales se puede ver nuestro jet esperando en la pista. Hay algo cálido en ese pequeño caos, en esa forma que tienen todos de exagerar las despedidas, como si el mundo fuera a acabarse mientras estamos lejos.
Francis habla con Adrián apartados. Ambos tienen esa postura relajad