Nicola
La ceremonia había sido un éxito total.
Conocía bastante bien a mi capo para saber que, decir esas palabras tan sinceras en público, le había sido un esfuerzo enorme. Y, aunque nunca se lo diría, estaba muy orgulloso de él.
Ellos avanzaban tomados de la mano, mirándose de reojo, cada uno con una enorme sonrisa en sus rostros.
Valentina iba a mi lado, con una mano apoyada en mi brazo. Estaba cada día más hermosa, aunque ella dijera lo contrario.
Aunque fue toda una odisea, me sentía muy f