Velkan se había quedado de pie en el balcón durante largo rato después de que Helga se fuera.
Intentó pensar en toda la conversación, y aunque, era de locos, y parecía falso, no podía negar lo que acababa de vivir con esa extraña mujer.
Experimentó la magia en carne propia, así que, todo lo demás, podía ser posible ahora, y dado que no había médico que pudiera hacer nada por su Alfa, no le quedaba más remedio que mantener una mente abierta.
Además, recordó la última conversación telefónica con Rachel, ella había dicho algo ligeramente parecido, así que un poco de verdad debía haber en ello.
Lo pensó mucho antes de tomar el teléfono para llamar a Rachel, sabía que Leo la había enviado con la mujer y el niño, ahora lo único que esperaba era que ella quisiera venir a Sombra de Luna para estar cerca de Leo y lograr que mejorara.
— ¿Rachel? — Su voz no sonaba muy convencida pero no tenía opción — Es Velkan, necesito hablar contigo de algo muy importante…
Rachel se apartó para poder hablar