— ¿Qué es lo que debemos hacer para ayudarlo? — Velkan se acercó con lentitud a la mujer que tomaba el pulso del Alfa Leonard con atención — Dígame, ¡Haré lo que sea por ayudarlo!
La mujer se lo quedó mirando en busca de alguna sombra de duda.
— ¿Sería capaz de tener una mente más abierta para lo que tengo que decirle? — Ella quiso saber, no tenía caso el explicarle de estos asuntos a alguien no creyente, o al menos, a quien no tuviera la disposición de escuchar y tratar de entender.
Velkan asi