Ariana descendió del vehículo con paso firme frente al imponente edificio de Energy, la empresa que durante tres años había sostenido desde las sombras.
El cristal reflejaba su imagen: más fuerte, más serena, más mujer. Nada quedaba de la joven rota que había huido creyendo que lo había perdido todo.
Respiró hondo antes de cruzar las puertas giratorias.
El vestíbulo era amplio, moderno, lleno de vida. Empleados caminaban de un lado a otro, pero bastó que ella avanzara para que las miradas se g