Leonardo
Nunca fui un hombre de ceremonias.
He estado en demasiados funerales, demasiadas despedidas, demasiadas salas donde el silencio pesaba más que las palabras. Por años creí que la vida se trataba de resistir, de proteger, de mantenerse firme aun cuando todo alrededor se rompía.
Y, sin embargo, aquí estoy.
De pie, con un traje impecable que Ariana eligió porque siempre ha sabido leerme mejor que nadie observando cómo mis hijos se preparan para dar el paso que yo mismo di hace muchos años…