Alex
Quién iba a decir que un beso.
Un beso improvisado, torpe, desesperado…
iba a llevarme hasta aquí.
A veces me despierto antes que Zoe, la observo dormir y todavía me cuesta creerlo. No porque no la ame porque la amo con una intensidad que a veces asusta, sino porque todo comenzó de la forma más absurda posible.
Una noche cualquiera.
Una calle iluminada a medias.
Yo saliendo de una cena de negocios con ese vestido elegante que no combinaba en absoluto con el miedo que llevaba en los ojos.
Y