60° El costo de la reina.
Cuando entramos a la casa, después de agradecer a los hombres de los Chubascos que viajarían conmigo para protegerme, Michael no estaba muy enterado de qué era lo que tenían que hacer para poder abordar los vuelos que nos llevarían a Francia.
— Tengo que preguntarle a Mauricio — dijo — . Tengo que hablar con él. Ahora que soy el encargado de tu seguridad, debo estar empapado de todo lo que suceda.
— Deberías descansar — le dije — . No te preocupes por eso ahora. Mauricio está encargado. Des