61° El nuevo hogar.
Fue una movilización enorme: todos los miembros de la serpiente que había en el lugar fácilmente superaba los cien individuos, y todos debían ir a Francia nuevamente en una comitiva grandísima, pero no podíamos viajar todos juntos.
Michael indiscutiblemente no se alejó de mí en un solo instante; solamente para darse una rápida ducha y cambiarse de ropa. De resto, parecía literalmente mi sombra.
Tal vez se debía a la lealtad por haberle salvado la vida, o por el hecho de que lo había nombrado mi