141° Antes del amanecer.
Mauricio no levantó la voz.
No lo necesitaba.
— Nos reordenamos — dijo simplemente — . Esta misma madrugada vamos a interceptarlo.
El peso de sus palabras se sintió en toda la cabaña. No había espacio para dudas, ni para discusiones largas. Lo que Santiago había dicho había cambiado todo. Ya no se trataba de sobrevivir. Ya no se trataba de reagruparse.
Se trataba de atacar.
Y hacerlo ya.
— No podemos improvisar — añadió Dennis — . Si fallamos, no habrá segunda oportunidad.
— No vamos a fal