11° El precio de la venganza.
Los ojos de Mauricio se clavaron en los míos con fuerza. El hombre no quería que yo tuviera tiempo de investigar quién era realmente. Quería hacerlo cuanto antes.
Por alguna razón, tenía tanta prisa en desposarme que aquello me pareció absurdo y un poco intimidante.
— Claro — dije, cuando vi que los ojos de todos se posaron sobre los míos.
Brian estaba ahí en la esquina, fingiendo que aquello no le importaba en lo absoluto. Pero yo sabía que sí, sabía que estaba muy pendiente de todos nuestro