Isabella Romano.
El reloj marcaba ya las cinco de la tarde.
Hace solo veinticuatro horas que Salvatore había sido atacado en el almacén de drogas y él yacía en la camilla inconsciente.
Había pasado toda la noche a su lado esperando que despertara. El médico había dicho que podría tardar días o hasta unas semanas, ya que había perdido demasiada sangre y su cuerpo necesitaba recuperar fuerzas.
Estaba aterrada. No sabia que hacer ahora mismo, solo me dejaba llevar por mi instinto ya que no pod