Isabella Romano.
Abro mis ojos lentamente al sentir los rayos de sol golpear mi rostro.
Miro a mi alrededor mientras trataba de adaptarme al entorno de la habitación. Un fuerte brazo rodeaba mi cintura manteniéndome pegada a un fuerte pecho. Salvatore me abrazaba a su cuerpo, como si fuera a huir en medio de la noche.
Las sábanas cubrían mi cuerpo desnudo y sonrió de lado al recordar nuestra noche. Jamás hubiera creído que una pesadilla por Giulia iba a despertarme y después terminar acostán