⸻
Isabela
El día debería sentirse normal.
Eso es lo que más me inquieta.
Camino por la acera junto a Margaret, con el murmullo de la ciudad envolviéndonos como si nada estuviera a punto de romperse. El sol está tibio, el cielo despejado, y la gente pasa a nuestro alrededor con bolsas, teléfonos, conversaciones triviales. Todo sigue su curso.
Demasiado normal.
Aprieto la correa de mi bolso con más fuerza de la necesaria. Siento el pulso en las sienes, una presión sorda detrás de los ojos. Cada s