30. Ella te traicionó
POV : Tercera persona
Lisseth no se movió. Seguía allí, de pie, temblando, mientras Alejandro la miraba como si fuera una extraña.
—¿Cómo… cómo es posible que no me recuerdes? —preguntó en voz baja, con un nudo en la garganta—. ¡Soy yo, Alejandro! ¡Soy Lisseth !
Pero en los ojos de él no había ni un atisbo de reconocimiento. Solo ese vacío doloroso, esa mirada perdida que la atravesaba como si fuera invisible. Como si nunca hubiese existido.
—No… —murmuró él, apartando ligeramente la vi