Esa noche, Elyna se movía por la cocina con una ligereza que no sentía en años.
Aquella noche, no permitió que los chefs se encargaran de nada; preparó el festín de bienvenida para Elías a su nueva familia.
El aroma a hierbas frescas, carne asada y pan recién horneado inundaba los pasillos.
En el comedor, las risas de Elías, Gabriel y Lucero se mezclaban en una armonía perfecta.
Luego cenaron a gusto.
***
Luego, los niños se quedaron dormidos, y Elyna se encontró en el salón principal: su esposo