Dos semanas después, una noticia inesperada sacudió la tranquilidad que Elyna había logrado construir con tanto esfuerzo.
Le informaron que la salud de Esteban se había deteriorado gravemente.
No era un simple rumor ni una exageración; esta vez, la situación era real. Incluso Elías la llamó personalmente, con una voz seria y contenida, para decirle que Esteban estaba en su lecho de muerte.
Aquellas palabras no la dejaron indiferente.
Elyna permaneció en silencio durante largos minutos después de