Alfa Ava
No tenía formas de explicar lo que sentía.
Fue como si mi interior se hubiese reconstruido… como si algo perdido dentro de mí hubiese regresado a su sitio sin avisar.
La línea invisible que se había debilitado desde que crucé hacia las tierras del norte, ahora ardía con una intensidad que me erizaba la piel.
No era dolor. Era algo más profundo.
Un hilo. Fluorescente. Vivo.
Lo podía sentir.
Lo podía ver, aunque no con los ojos.
Mis manos temblaban mientras me ponía de pie. El corazó