El silencio en la suite era tan denso que parecía un personaje más. Clara se había convertido en un espectro de sí misma, moviéndose por las habitaciones con una lentitud estudiada, como si cada paso requiriera una energía que ya no poseía. Los primeros días tras el regreso a la mansión habían sido los más duros. La puerta de acero con su cerradura electrónica era un recordatorio constante, un latido metálico que marcaba los límites de su mundo.
Félix había intentado, en sus primeros y torpes i