La revelación de la transmisión de datos cayó como una bomba en el ya tenso ambiente del despacho. La discusión entre Clara y Félix se evaporó, reemplazada por una urgencia gélida. La muerte de Samuel Corvalán ya no era un cierre, sino un ominoso punto y aparte.
—¿Coordenadas exactas? —preguntó Félix, su voz recuperando instantáneamente el tono de comando, plano y letal.
Gael asintió, acercándose a una pantalla táctil en la pared. —Sí. Transmitió a un dispositivo específico a tres calles de dis