Zoe subió la mirada, observó a su hermano y comprendió que estaba a punto de cometer una gran estupidez.
Ella se puso de pie y se acercó a Max, para hablarle lo suficientemente cerca como para que nadie escuchara.
—¿Qué estás intentando hacer? —Max se mantuvo serio, el ver a su hermana sufrió algo que le partía el corazón.
—¿No es obvio? Ocuparé la presidencia ya me cansé de que él sea el que lo haga.
—Está no es la forma. Ven conmigo afuera. No voy a dejar que dejes a Rafael en ridículo.
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