Abigail llegó hasta donde su padre, estaba completamente alterada por todas las emociones que tenía reprimidas a causa de Elizabeth.
Entró a la habitación y le permitieron ver a su padre una vez más.
Él estaba tapado de pies a cabeza, ella sintió un escalofrío recorrerla.
Retiró la sábana y lo miró estaba pálido y su piel helada.
—De verdad quería que despertaras y conocieras a mi hijo. A él le hubiese encantado contarte esas historias que se inventa en las noches al dormir… no tienes idea c