Max asintió, con una sonrisa agria que quería retirar rápidamente de su rostro.
—¿Entonces es tu decisión Abigail… decides quedarte con él, escogerlo a él? —Max pronunció con un nudo en su garganta.
Rafael soltó una enorme carcajada, agarró de las manos a Abigail como si temiera perderla en cualquier momento.
—No soy una decisión en su vida… soy su vida. Ahora te pido que te alejes de ella y de mi hijo.
Max apretó con fuerza sus manos formándolas en un puño.
—¿Su vida? Crees que tienes de