Volví a cambiar de número, me hice un nuevo perfil en mis redes sociales donde tenía un nombre distinto, mientras tanto estaba ocupada buscando trabajo, vendiendo cosas como artesanías(collares, pulseras, aretes) y repostería para sobrevivir. A veces no ganaba mucho, apenas me alcanzaba para pagar la renta en otras ocasiones algún pequeño gustito, sin embargo me sentía mucho mejor que cuando estaba atrapada en la mansión, no me importaba tener tantos lujos materiales solo tener paz y ser feliz.