Sentí el crepitar de las llamas dentro de mi cabeza durante horas o al menos eso creí. Supuse que habían muerto el incedio después del doloroso e inesperado aborto espontáneo que había tenido, nisiquiera sabía que estaba embarazada... Al igual que con Alyla, no entendía porqué nunca me enteraba. Me sentía completamente vacía, como si me hubieran arrancado el corazón, todo lo que me había hecho vivir en algún momento se había esfumado, carbonizado por completo entre las llamas.
Me dolía el alma,