—Mamá... No sé si sea el momento—intervine preocupada, era una noticia demasiado densa y yo había estado pasando por mucho, no tenía ganas de seguir mancillando mi de por si ya vulnerada estabilidad mental—mejor otro día—Jacob me miró mal—es por tu propio bienestar—intenté sonar agradable pero la ira no desapareció de su semblante—te lo digo porque te quiero, quizás deberías aprender a vivir sin saber eso. No te hará bien en absoluto.
—Mi hija tiene razón—intervino Joe apoyándome con segurida