Alyssa sentía su corazón latir con algo de temor dentro de él. Rodeada por sus hombres, ella miraba con desconcierto la pantalla desde donde rastreaban a Elián. El plan era claro, él lo había creado y era casi infalible. Pero, si algo salía ligeramente mal, hasta Eros podía estar en peligro a causa de todo.
Ya la partida de ajedrez pasaba a tomar matices reales. Si una pieza caía, debilitaba todo el equipo. Si una pieza caía, alguien realmente moriría.
Sin Eros, estaban prácticamente luchando a