Los árboles fueron su única protección durante ese primer instante de la pelea a fuego cruzado. Luego, al calmarse la situación por los cartuchos vacíos, Eros dio la señal y los suyos aprovecharon de avanzar, cubriéndose con sus armas y disparando, rompiendo las líneas defensivas de la casa. El tiroteo de los soldados Caruso fue breve pero brutal y contundente para permitirle llegar hasta el pórtico de la mansión sin más bajas. Cuando Eros llegó hasta la puerta, justo cuando se detenía para per