Alyssa miró hacia todas direcciones: Elián había entrado a la casa, Alyssa no podía arriesgar a Livia y a su madre, ella realmente no sabía quiénes estaban adentro y Blad había sido retenido por los otros guardias. Ella estaba sola, una vez más, para enfrentar a un enemigo al que no estaba lista.
Con un suspiro de resignación, volvió a encender el auto y le dio vida al motor, haciéndolo rugir hasta que emprendió camino de nuevo hacia la reja de entrada. Ella miraba nerviosamente en el retroviso