El sol de la mañana de la Junta de Emergencia y la victoria sobre Marcus se sentían distantes, para Ariadna, ahora sentada en el silencio sepulcral de la oficina de Ethan, solo existía una verdad: Elena Rostova había orquestado el accidente de tráfico que mató a Lila Gómez.
Se recostó en la silla de cuero, cerrando los ojos, la prueba de que el accidente no fue un error, sino un ataque, hizo que el dolor de cuatro años atrás volviera a inundarla, el recuerdo se desplegó como un carrete de pelíc