El día después de haber llamado a casa, Bianca decidió que por la tarde iría a visitar a su familia. La enorme mansión la hacía sentir sola y asustada. Se encontraba mirando el celular a cada rato, esperando una llamada que probablemente nunca llegaría. Estaba molesta consigo misma. Se suponía que no debía importarle, pero estar sola en esa casa tan grande la atemorizaba.
El celular sonó a la una de la tarde. Estaba medio dormida en el sofá y el sonido la sobresaltó. Se frotó la frente y contes