Antes de llegar, Hespéride convirtió su cabello y sus ojos a oscuros, para que no la reconocieran. Eliminó sus manchas púrpuras en su piel. Mantendría su raza de bruja, pero no de la antigua emperatriz púrpura, ya que podrían ser hostiles con ella.
—¿Cómo debo llamarte? —preguntó él. La vio por encima del hombro mientras ajustaba las riendas de Frost.
—Heres —contestó ella, con un tono sereno que ocultaba su verdadera carga.
Horus caminaba, guiando a Frost por las calles de la ciudad de los ref