Valeria escuchó atenta hasta que el agua comenzó a caer, sabía perfectamente que Leónid era un hombre que tardaba en la ducha y aprovechando ese momento de húmedo placer de "su esposo", salió de la cama directamente a buscar cualquier cosa que le sirviera dentro de la computadora para orquestar su venganza. Ya el dispositivo estaba desbloqueado así que era mucho mas sencillo hurgar. Entonces: leyó, memorizó, ocultó y hasta envió información a su correo personal luego de mirar cifras y sacar cuentas que le servirían de mucho en algún momento.
Luego volvió a la cama haciéndose la dormida para evitar que Leónid se diera cuenta de lo que había hecho. Tomó el teléfono e intentó mirara también sin éxito porque estaba bloqueado, no tuvo suerte en esta ocasión, pero…
< Otra vez será >, pensó con el labio mordido sintiéndose una loca de atar.
La noche anterior o más bien la mañana anterior se había fijado en que no había cámaras dentro de esta habitación. Esperaba que no hubiese alguna oculta,