Luego del brindis, Valeria caminó hacia la escalera para bajar del escenario; las personas congregadas comenzaron a apartarse para darle paso a la reina de la noche, pero Lyon se lo impidió en primer plano. Ella se giró, sonrió y ladeó la cabeza sin comprender por qué la sostenía.
—No bajarás aún —Valeria entendió que la estaba cuidando.
Pero en este momento ella necesitaba demostrarle a Leonid Volkov que era ella quien tenía el control y a Anya Myers que jamás la aplastaría como así lo deseaba