Danae
La limusina se detuvo frente a la mansión de la familia Loumet con un suave frenazo. Bajé, ajustándome el vestido azul oscuro que Montenegro Enterprises me había enviado y que me sentía extraño llevar, tan alejado de mi cotidianidad. Mis tacones resonaron en el camino de piedra mientras intentaba controlar la oleada de nervios que me subía por la espalda.
Mi segundo día de trabajo y ya estaba acompañando a Kael Montenegro a una boda, un evento social y yo ni siquiera sabía como hablar de