Danae
Nunca me acostumbraré a los silencios de esa casa. Son distintos a los que recuerdo de mi infancia, distintos incluso a los que habitaban en el apartamento vacío donde solía vivir antes de que mi vida se trastocara para siempre. El silencio aquí pesa, aprieta contra la piel como un recordatorio de que estoy viviendo en el corazón de un hombre que gobierna con miedo, y que a veces también me lo inspira a mí.
Estaba sentada en mi habitación, un libro abierto sobre mi regazo, aunque llevaba