Adrien bajó la mirada sólo para encontrarse con la cabellera de Hana, dejándola descansar y aliviarse con su aroma. Tenían muy presente que pronto no sólo necesitaría el aroma y supresores para sentir alivio, pero Adrien no estaba dispuesto a hacerle algo. Hana le miró minutos después, notando que los ojos de Adrien se encontraban cerrados. Hana intentaba hacer lo mismo, pero la necesidad de pensar las cosas no le permitían siquiera cerrar uno de sus párpados. Mientras pensaba en cualquier tema