La boda fue llevada a cabo en el jardín de la mansión DuPont, por el simple hecho de que Hana amaba estar allí. La decoración no fue un problema gracias a que el jardín etéreo era hogar de distintas especies de flores coloridas, árboles y arbustos bien cuidados, siendo eso suficiente para crear un hermoso panorama digno de una ensoñación.
Un enorme marco colgado a la pared de la sala principal los retrataba luego de la boda, ambos luciendo un par de deslumbrantes sonrisas sinceras en sus rostro