Hana rápidamente se levantó, adentrándose al cuarto de baño para acompañarla. Hana acarició su espalda en una pequeña muestra de apoyo, incluso ayudándola a levantarse para que se dirigiera al lavabo y limpiar su boca del agrio sabor.
—Lo pensaré. —dijo Camila sin desviar su vista del espejo frente a ella.
...
Hana se recostó pesadamente en la cama y Adrien no tardó en dirigirle una de esas miradas intimidantes, como si la estuviera analizando, determinando si el problema estaba en el exterior.