Parte VI.- No pareces gran cosa.
El bar estaba abarrotado, tal como en mis memorias. Había toda clase de personajes, desde enormes hombres con gruesas armaduras de metal hasta chicas hermosas con armaduras más simples y ligeras. Y no solo eran humanos, también distinguía algunos enanos y otras razas que me costaba identificar. Todos hablaban y gritaban, algunos con bebidas en mano o exhalando humo que inundaba el lugar con un olor un tanto desagradable.
Había tanta gente que la mayoría estaba de pie, pues las pequeñas mesas y