Parte XXXV .- Estimado Aldric Hawke.
Cuando desperté, me levanté de inmediato, asustado y alerta, listo para atacar a mi enemigo.
Estaba en la sala común. Cian y Sora estaban a mi lado.
—Oye, oye, tranquilo —me dijo Sora mientras se ponía a mi nivel.
—¿Dónde...? ¿Qué fue lo que pasó? —le pregunté mientras agarraba mi cabeza por el repentino dolor que la atravesó.
—Bueno, la primera prueba terminó. Aún lo recuerdas, ¿no? —Sora agachó la cabeza y, con verdadero dolor en sus palabras, continuó—. Gnorf...
—Murió...
Sora asintió con pe