Parte XXXI.- Esto no se ha terminado.
El fuego golpeaba sin cesar la barrera de luz que protegía a Tharion y a sus hombres. El miedo en su mirada se había disipado, dando paso a la furia provocada por la humillación.
Enojado, empujó a sus aliados, que solo intentaban mantenerlo de pie.
Pero, a pesar de todo, ni siquiera en esta situación veía una manera de enfrentarme y salir victorioso.
Entonces, el estruendo de la tormenta de fuego fue interrumpido por voces poderosas que entonaban cánticos rúnicos, mientras el suelo retumbaba ba